JOSÉ LUIS PIÑERO
Los arquitectos encargados de la redacción del proyecto de remodelación del parque público Juan Carlos I de Mula, más conocido como el Paseo, van a tener en cuenta las sugerencias y comentarios que vecinos de de la localidad han enviado al correo electrónico de su empresa, ESC, que está ubicada en Londres.
Según los propios arquitectos, "los comentarios que han dejado en el blog de Internet y enviado a nuestro email de contacto durante estos días han sido muy útiles para nosotros, ya que estamos convencidos de que la participación ciudadana es un elemento indispensable para la concepción y el diseño de un proyecto como el que nos ocupa, un espacio público contextualizado en la realidad de Mula".
Tras estudiar las propuestas vecinales, muchas de las cuales reclaman que se respete el patrimonio histórico, los arquitectos han modificado su propuesta inicial para adecuarla a la voluntad general de los ciudadanos muleños. Así, se ha variado lo previsto respecto a la zona oeste de la plaza, conocida como 'puente mercado', espacio que se respetará en su fisionomía actual, con sus bancos y fuentes. Los arquitectos también han decidido efectuar un trabajo de restauración para devolver a la plaza la importancia que siempre ha tenido en la vida de la localidad. Todos los árboles de alto fuste y de importancia botánica e histórica se mantendrán y sanearán, cambiando sólo la pavimentación a su alrededor, según fuentes del equipo redactor.
Por otra parte, los arquitectos de ESC anunciaron que la valla que cierra el Paseo será suprimida, optando por una mejor integración de la plaza con el resto del tejido urbano y no limitando el acceso a la misma. De esta forma, se permitirá a los ciudadanos disfrutar de las zonas verdes del parque. Además, el proyecto contempla que el desplazamiento de los juegos infantiles a una zona más cercana a las viviendas de la plaza y más alejada de la carretera para la mayor seguridad de los niños.
Los arquitectos dicen que están en contacto con la Policía Local para estudiar un eventual cambio de la circulación en la zona, que disminuya o ralentice el tráfico adyacente la plaza por la avenida de Juan Antonio Perea, dándole prioridad al los peatones.
Para la buena manutención de la vegetación en la plaza, la nueva propuesta de los arquitectos contempla un sistema de riego automático que evitará la degeneración de las plantas y árboles en el futuro. "El fin es que los muleños disfruten de este espacio público, pudiendo apreciar elementos que conforman la historia de este espacio, elementos que se revalorizan y que serán utilizados en el futuro", dicen desde ESC.