C. CABALLERO
La llegada o no a Cieza de la Policía Nacional se va pareciendo cada vez más a un culebrón televisivo que dura ya más de diez años de disputas políticas entre Gobierno y oposición. Mutuamente, la Delegación del Gobierno en Murcia y el PP de Cieza se han reprochado que los agentes del Cuerpo Nacional de Policía no patrullen en la ciudad.
El último de los episodios ha venido motivado por la desaparición de los Presupuestos municipales de la partida necesaria para la rehabilitación del edificio que el Consistorio ha puesto a disposición de Ministerio del Interior para reabrir la comisaría.
Joaquín Castaño, portavoz del Partido Socialista de Cieza, ha calificado de "descabellado" que el PP no haya incluido estas partidas, explicando que el acuerdo al que llegaron el Gobierno de España y el ayuntamiento de Cieza "consistía en que el municipio debía acondicionar un edificio para ubicar la comisaría, mientras que Interior dotaba a la misma de los medios materiales y humanos necesarios para su funcionamiento".
Castaño ha recordado, además, que en 2006 el Ministerio envió al Ayuntamiento un "programa de necesidades" para reabrir la comisaría y que en los Presupuestos municipales de 2008 y 2009 sí figuraba una partida que ascendía a más de 1,6 millones de euros.
El alcalde culpa a Madrid
Los argumentos del alcalde de Cieza, Antonio Tamayo, son bien distintos a los que esgrime el portavoz socialista ciezano. Responsabiliza directamente a Madrid de que Cieza no tenga aún su comisaría de Policía Nacional. "Pusimos a disposición del Ministerio el edificio de los antiguos juzgados hace ya más de dos años, y desde entonces estamos esperando a que el Gobierno central redacte un proyecto de actuación, tal y como establecía el acuerdo. Sin embargo, tras estos años no hemos sabido nada del asunto, a excepción de lo que los dos últimos delegados del Gobierno, Ángel González y Rafael González Tovar, han dicho en los medios de comunicación", explica el regidor, que recuerda además que la Policía Nacional se fue de Cieza a principios de los años 80 "con sendos gobiernos socialistas en Madrid y en Cieza". El primer edil concluye afirmando que su equipo no puede "engordar" unos presupuestos con una cantidad de dinero "que no se va a emplear mientras no exista un proyecto remitido desde Madrid".