EUROPA PRESS
Las obras de la variante de Barranda formarán parte del eje estratégico de desarrollo de la zona occidental de la Región y supondrá la creación de un corredor de comunicación directa entre la comarca del Noroeste y Granada. Una vez que la variante forme parte de la futura autovía del Norte, el tiempo empleado en los desplazamientos desde esta comarca y el Altiplano hasta el límite de la Región con Andalucía se reducirá más de 45 minutos, al pasar de dos horas a una hora y cuarto.
Las obras comenzarán antes del verano, por lo que se prevé que en unos 14 meses se pueda abrir al tráfico, es decir, en la primavera de 2011. Así lo anunció ayer el presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, durante la presentación del proyecto, que cuenta con un presupuesto de 14,49 millones de euros.
La vía está diseñada para poder llevar a cabo su desdoblamiento de cara a su integración en la futura autovía del Norte entre Caravaca y Jumilla con la construcción de dos nuevos carriles adicionales, lo que permitirá impulsar las comunicaciones de la Región con las comunidades andaluza y valenciana. En virtud de esta actuación, se aumentarán las condiciones de seguridad vial, a la vez que permitirá el desarrollo económico y turístico de la zona, y disminuirá a la mitad del tiempo el trayecto por la actual travesía -la RM-730-, que se estima en 15 minutos. Además, la variante contará con un enlace hacia Barranda y otro hacia Nerpio (Albacete), a través de la RM-702.
La carretera tendrá una longitud de seis kilómetros. Con la ejecución de las obras se protegerá la alameda de Barranda, de 600 metros de longitud, y se evitará la circulación por el interior de la pedanía. El nuevo trazado permitirá una circulación fluida a los más de 1,8 millones de vehículos que soporta esta carretera cada año, de los que un 15% son de gran tonelaje.