FRANCISCO GÓMEZ
Todos los grupos políticos del ayuntamiento de Lorca (PP, PSOE e IU) han instado a la dirección general de Bellas Artes y Patrimonio para que declare Bien de Interés Cultural el rezo del Vía Crucis y, además, que el recorrido y conjunto de ermitas que hay en el monte Calvario de este municipio sean declarados igualmente BIC con la categoría de interés etnográfico.
La propuesta ha partido de la cofradía del Santísimo Cristo del Perdón, el Paso Morado, basándose en los valores culturales y lingüísticos que encarna y representa el rezo del Vía Crucis lorquino y por su carácter extraordinario para la Semana Santa. Para la edil de cultura, Rosa Medina, "lo ideal sería que la aprobación se llevase a cabo para la próxima Semana Santa".
El rezo del Vía Crucis en Lorca comienza con la Cuaresma y parte cada viernes desde la puerta de la iglesia de San Francisco en dirección al Monte Calvario. Están dirigidos por un 'rezaor', que recita memorizando un texto particular. Es la institucionalización de la costumbre que, desde tiempo inmemorial, promovieron los franciscanos, que fueron los que promocionaron el ejercicio público de esta práctica piadosa. El padre fray Alonso Vargas fue el que institucionalizó en Lorca la práctica después de su viaje a Italia y organizó el trazado de las capillas o estaciones inspirándose en la mesura de la vía dolorosa realizada por Adriacomio.