I. LARA
La desesperación ha llevado a cerca de 150 trabajadores de la empresa hortofrutícola Agrícola Méndez a quemar su último cartucho. Desde Mazarrón se desplazaron ayer a Murcia, a las puertas del Palacio de San Esteban -sede del Ejecutivo regional- en un intento desesperado por reclamar el dinero que les adeuda la empresa, que no les paga desde agosto.
Los trabajadores llevan acampados en la sede de la hortofrutícola desde que ésta echó el cierre, según Manuel Pérez Escarabajal, de CC OO, y "muchos ya no tienen ni qué comer ni dónde vivir". El ayuntamiento de Mazarrón "prometió echarles una mano, pero tendrán que esperar hasta marzo", aclaró. Por otro lado, el abogado de Méndez, Ceferino Rosell, indicó a este periódico que la empresa ya ha llegado a acuerdos con los trabajadores para pagarles. "La hortofrutícola está arruinada porque ha perdido ocho millones de euros en la última campaña de tomate que se podrían haber utilizado para pagar esos sueldos si los piquetes hubieran dejado trabajar a los empleados que sí querían", aseveró.