REDACCIÓN
Más de 12.000 personas, según fuentes policiales, acompañaron ayer a la patrona de Totana, Santa Eulalia de Mérida, en su tradicional bajada desde su Santuario en La Santa hasta la ermita de San Roque de Totana, donde permanecerá hasta esta tarde, cuando será trasladada hasta la iglesia de Santiago para estar allí hasta el 7 de enero.
Desde la madrugada, muchas personas habían acudido a las inmediaciones de la ermita de La Santa, donde esperaron las horas previas al inicio de la bajada, entre los cánticos de las cuadrillas y en torno a las hogueras, sobre las que se cocinaron migas y se frieron embutidos acompañados por la tradicional 'mantellina'. Se trata de una típica bebida elaborada a base de miel, anís, agua y limón, que en botella o en bota,.
Además, a las siete de la mañana, la concejalía de Festejos, como ya viene siendo tradición, ha invitado a los romeros a degustar un chocolate caliente y, una hora más tarde, se ha oficiado una misa. A las nueve de la mañana la patrona, portada a hombros por los hermanos de La Santa, y ataviada con su traje rojo de romera, se disponía a recorrer siete kilómetros entre la multitud que la ha acompañado delante y detrás.
Tres horas después, Santa Eulalia llegó a El Rulo, donde fue recibida por las autoridades civiles y religiosas, así como por numerosos vecinos. La romería acabó en la iglesia de San Roque.