D. G.
La autovía A-33, que unirá Murcia y Valencia por el interior y que acercará Yecla a la capital murciana, no corre peligro. Así se lo hizo saber el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, al alcalde de Yecla, Juan Miguel Benedito, y a los portavoces de los grupos municipales yeclanos, durante la reunión que mantuvieron ayer por la preocupación suscitada en Yecla al no incluir los Presupuestos Generales del Estado de 2010 ninguna partida para el último tramo de la carretera.
Tovar garantizó que la autovía del Altiplano es uno de los objetivos prioritarios del ministerio de Fomento y añadió que él mismo está comprometido con la realización de esta obra "que permitirá conectar de forma más rápida y segura esa zona de la Región con el resto de Murcia, así como con Valencia y Castilla La Mancha".
González Tovar ha destacado la complejidad de la obra, que queda patente en las cifras relativas a longitud (77,3 kilómetros) e inversión (el coste estimado es de 309,2 millones de euros), así como en el hecho de que fuera divida en cinco tramos para la redacción de los proyectos y la realización de éstos.
El delegado recordó que en la actualidad hay tres tramos en ejecución (Blanca-Abarán, Abarán-Jumilla y Caudete-Fuente la Higuera) y que, ante la buena marcha de las obras del segundo de estos tramos, Fomento decidió incluirl el proyecto en su Plan de Aceleración de Obra Pública.
Este Plan prevé destinar otros 11 millones de euros para la ejecución este año del último tramo, lo que permitía una aceleración del ritmo de las obras.
Por último, González Tovar ha expresado su convencimiento de el Gobierno dotará "en tiempo y forma" al Altiplano de la autovía que los habitantes de esa zona demandan.