MARÍA BRANDYS
El molino de Leiva de Mazarrón, que es de propiedad privada, será restaurado gracias a una subvención de la consejería de Cultura y Turismo, que destinará 48.500 euros a rehabilitar y reparar el centenario inmueble.
Este es el primer molino que se repara en la localidad después de numerosos intentos por parte de sus propietarios, que durante mucho tiempo han intentado obtener ayudas para la reparación de este legado del patrimonio cultural mazarronero.
El molino de Leiva dejó de funcionar en la década de los años cincuenta. El engranaje de su maquinaria dejó de crujir cuando todavía el ingenio y técnica marinera se encontraba en perfecto estado, hasta hoy. Fue lugar de colmado y cantina de reposo para sus trabajadores, que cargaban los sacos de harina, cebada y trigo con los que se elaboraba el pan semanal, el sustento estrella de aquellas épocas en las que reinaba la escasez.
Fue el propio Ayuntamiento el que solicitó esta subvención de acuerdo a la nueva Ley 4/2007 de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, que supone un avance en la protección del patrimonio etnográfico y que declaró Bien de Interés Cultural a todos los molinos de viento de la Región.
La primera fase de las obras, que consiste en en el desmontaje y acopio de la maquinaria y la restauración de la torre y su perímetro, acaba de ser aprobada por la Junta de Gobierno. Ya queda poco para que el peldañeado de la escalera, puertas de acceso, el armario del libro de cuentas del molinero y el tecladillo de madera recuperen su antiguo esplendor. El resto de aparejos bajo el chapitel se restaurarán próximamente.
Colmado y cantina
El molino de viento sirvió en su época como colmado y cantina, donde los parroquianos podían disfrutar de exquisitas paellas y asados. Una vez que la consejería de Cultura y Turismo restaure el molino, uno de los usos que se le dará será como edificio turístico para acoger a visitantes y grupos de escolares.