D. C. M./ AGENCIAS
Soy inocente, juro por Dios que no la he tocado". De nada le sirvió a J.E.M.T. proclamar su inocencia a la entrada de los juzgados. El compañero sentimental de la mujer que murió el 26 de agosto al caer desde un segundo piso de un edificio de Molina de Segura permanecerá en prisión por decisión de la responsable del caso -la titular del Juzgado Mixto número 4 de esa localidad- que ayer le tomó declaración durante más de tres horas.
La decisión de la juez se produjo, según fuentes judiciales, debido a las contradicciones detectadas entre la explicación que ayer defendió el acusado, las investigaciones de la Brigada Científica de la Policía Nacional y las versiones aportadas por algunos testigos. En concreto, parece que un testigo le sitúa en el lugar de los hechos -el domicilio que compartía con su pareja, Graciela Butrón, de 27 años y de nacionalidad boliviana- a las seis menos cinco de la madrugada, mientras que él declaró ayer que abandonó la casa a las tres y media. La mujer cayó al vacío sobre las seis y cinco de la madrugada, falleciendo poco después en el hospital Virgen de la Arrixaca.
Otra de las supuestas contradicciones en las que habría incurrido el acusado se refiere al horario de autobuses. En su declaración ante el juzgado, el joven aseguró que cogió un autobús de Molina de Segura a Murcia a las cinco y media de la mañana. Sin embargo, a esa hora todavía no ha comenzado el servicio de transporte público de viajeros. Por último, y según las mismas fuentes, la Policía Nacional ha descartado que se tratase de un accidente debido a la posición de las huellas encontradas en la habitación desde la que la joven cayó al vacío.
El acusado se entregó dos días después de la muerte de su compañera en la comisaría madrileña de Leganés, donde prestó declaración judicial, tras lo que fue enviado a prisión, pese a que entonces negó haberla matado. La joven había llegado a Madrid hacía varios meses, pero no tenía trabajo y se trasladó hace un mes y medio a Molina de Segura -donde residía una hermana con su marido- para encargarse del cuidado de una persona mayor. El presunto autor del homicidio, que según fuentes de la familia "es violento y toma (bebe) mucho", se desplazó también a Molina de Segura quince días antes del suceso, y continuaba sin trabajo.