EUROPA PRESS
Los Agentes de la Policía Local de Totana procedieron a la detención durante el pasado fin de semana de un vecino de Murcia, que se encontraba alojado en un hotel de la localidad, ya que tenía una orden de búsqueda, detención y personación emitida por un Juzgado de Benidorm, por un supuesto delito de estafa.
Asimismo, procedieron a la detención de un ciudadano de la localidad, por un supuesto delito contra la seguridad del tráfico consistente en la conducción de un vehículo a motor superando las tasas de alcohol permitidas.
Según informaron las mismas fuentes en comunicado de prensa, dicho vehículo había golpeado a dos turismos y a una motocicleta, que se encontraban estacionados, siendo localizado por los agentes en la Avenida Juan Carlos I de esta localidad.
Los agentes de la Policía Local de Totana desde el pasado 1 de enero de 2009 han instruido un total de 138 diligencias por delitos contra la seguridad del tráfico, de las cuales cien han sido por supuestos delitos de conducción de un vehículo a motor superando las tasas de alcohol permitidas, y 38 diligencias por carecer de permiso de conducción o haberle sido retirado por orden judicial/pérdida de puntos.
De la misma manera, desde la Policía Local se realizaron dos intervenciones por supuestos delitos violencia de género, y se llevaron a cabo la apertura de cuatro expedientes sancionadores a la Ley de Extranjería de tres ciudadanos naturales de Bolivia, y de un ciudadano natural de Argelia, por encontrarse irregulares en territorio español.
En otro orden de actuaciones, se atendieron dos incendios en cunetas provocados supuestamente por colillas arrojadas desde vehículos en marcha, por lo que desde la Policía Local de Totana rogaron la máxima colaboración ciudadana por el alto riesgo de incendios forestales en esta época estival de altas temperaturas y sequía.
Además, la Policía Local abrió diferentes expedientes sancionadores a las Ordenanzas Municipales: infracciones a la Ordenanza reguladora de la venta, dispensación y suministro de bebidas alcohólicas, así como su consumo en espacios y vías públicas, por vender alcohol fuera del horario establecido; infracciones a la ordenanza municipal de higiene urbana por satisfacer las necesidades fisiológicas en la vía pública; e infracciones a la Ordenanza de ruidos, por ocasionar molestias en el vecindario.