ALICIA MARTÍNEZ
"Por fin el banco dejará de ir detrás de mí y podré ir yo por delante", bromeaba Francisco, uno de los afortunados miembros de la peña de nueve amigos de Cehegín a los que ayer les tocó el primer premio del Gordo de la Primitiva. La cantidad a repartir es de 6.842.126,38 euros, lo que supone aproximadamente unos 760.000 euros por cabeza o 125 millones de pesetas de las de antes.
Tanto Francisco como su hermana regentan en Cehegín el bar Camino verde y los otros siete afortunados son algunos de sus clientes más fieles. "Todos somos currantes, un panadero, un marmolista, un carnicero... así que imagínate, lo primero que vamos a hacer es quitarnos las letras del banco del cuello", aseguró.
Los afortunados comentan que no son una peña que se une para jugar a la lotería, simplemente son amigos y, de vez en cuando, deciden probar suerte. De hecho, ni siquiera juegan todas las semanas ni tienen unos números predilectos pues, aseguran, su combinación la fabrica la máquina que hay en la administración.
Precisamente esta semana la máquina marcó la combinación 18, 23, 31, 42, 51, y el 7 de reintegro, convirtiendo a los de Cehegín en los únicos acertantes de primera categoría del Gordo de la Primitiva que se sorteó ayer.
El primero en enterarse lo hizo sobre el mediodía, y gracias al teletexto. Aseguran que si algo bueno tiene jugar una primitiva entre un grupo de amigos es "ese instante en el que te enteras de que te ha tocado y tienes que decírselo a los demás. Imagina la cara cuado le cuentas a una persona que le ha tocado la lotería. Es que no se lo puede creer", explicó Francisco, quien añadió que él no le había prestado atención al boleto y le llamaron para darle la buena nueva. "Me lo han dicho y me he puesto como un loco, hasta me he ido corriendo del trabajo y me he dejado a un cliente a medio pedirme un café", contó el camarero.