FRANCISCO GÓMEZ
Parte de la cornisa del colegio San Francisco de Lorca se desprendió la pasada madrugada del sábado en la fachada que hay en la calle Nogalte sin que se registraran daños personales, aunque si materiales. La Policía Local procedió ayer a acordonar la zona para evitar posibles accidentes en una longitud de unos cien metros aproximadamente.
Hasta la calle cayeron trozos de cascotes, maderas y otros objetos pesados, por lo que, de haber ocurrido durante el día podría haber ocasionado desgracias personales, según indicaban los vecinos de la zona. No obstante, el quiosco de venta de la ONCE que hay en esa misma calzada se ha visto seriamente dañado por las piedras que le han caído encima.
Los desprendimientos se produjeron en las proximidades de la iglesia de San Francisco, sede religiosa del Paso Azul y de la gruta donde se venera la imagen de la Virgen de Lourdes, lugares que no se han visto afectados. Además, es un lugar donde se imparten clases a centenares de niños durante el curso escolar, que, afortunadamente, había finalizado.
Desde la Gerencia de Urbanismo de Lorca se han iniciado los trámites para investigar el origen del desprendimiento hacia la céntrica calle Nogalte de parte de la cornisa del colegio San Francisco, cuyas obras se ejecutaron hace unos cuatro años. Hasta el lugar se desplazaron ayer los concejales de Cultura y Obras, José Peñarrubia y Ángel Meca, para conocer de primera mano lo que había ocurrido.
El concejal de Urbanismo, Francisco García, que se trasladó a la zona junto a sus otros compañeros del equipo de Gobierno, indicó que "lo más importante es que no ha ocurrido ninguna desgracia personal". García dijo que "los daños por el desprendimiento de la cornisa son importantes, afectando de manera directa al quiosco de la ONCE". Arquitectos, directores de la obra y redactores del proyecto, según García "se han personado en la zona para investigar cual puede haber sido el origen o causa del desprendimiento".
En este sentido recordó que "en época de lluvias o vientos fuertes se suelen producir este tipo de desprendimientos en las zonas del casco histórico, pero no ha sido este el caso". Además, aseguró que las obras contaban con la preceptiva licencia y autorización, recordando que "la cooperativa de profesores que regenta el colegio, siempre se ha dirigido a nosotros para solicitar licencia cuando iban a hacer cualquier obra y de hecho, el próximo martes, el Consejo de Gerencia de Urbanismo tenía previsto conceder autorización para una serie de obras que quieren llevar a cabo en el interior del centro aprovechando las vacaciones estivales". Un equipo de bomberos también se desplazó a la zona para consolidar los elementos de la cornisa susceptibles de caer al suelo y sanear los espacios afectados.