D. C. M.
No fueron violaciones, sino juegos sexuales. Esa es la explicación que dio ayer José Ignacio M.S. -acusado de violar y prostituir a su pareja- ante el tribunal que le juzga. "Traía amigos a casa para que mantuvieran relaciones con ella porque era algo que habíamos hablado -declaró José Ignacio ante el tribunal-. Ella estaba de acuerdo".
La misma explicación dieron Kamal G. y Abdellah H., dos ciudadanos marroquíes a los que el ministerio fiscal acusa de varios delitos de violación obstrucción a la Justicia y quebrantamiento de condena. En total, los tres acusados se enfrentan a penas que superan los cien años de prisión.
Ayer, los tres admitieron ante la Audiencia Provincial haber mantenido relaciones sexuales con la chica, pero aseguraron que ella siempre estuvo de acuerdo. "No nos llevábamos muy bien y estábamos siempre discutiendo -señaló José Ignacio, que pasó varios meses en prisión por malos tratos a su pareja-, pero ella nunca me dijo que no quisiera". De hecho, según José Ignacio, fue su mujer la que le pidió hacer un trío con Kamal. Según el relato del fiscal, sin embargo, José Ignacio la obligaba a tener relaciones con otros hombres "para que le mantuviera".