J. R. G. El diputado del Partido Popular Vicente Maeso afirmó a este diario que lo sucedido es una desgracia para una familia, que es reconocida y admirada en Yecla. "Menos mal que no ha pasado una desgracia. Le han metido un arma en la boca a Antonio y gracias a Dios que no ha llegado a más", expresó.
En este sentido, el parlamentario popular resaltó que a la esposa de Antonio Azorín, la ex concejala Mari Paz Palao, la empujaron varias veces y la tiraron al suelo. "Querían asustarlo para que dijera donde estaba el dinero", indicó. Asimismo, los vecinos de la zona, que se enteraron de lo sucedido cuando vieron varias patrullas de la Policía Nacional, no daban crédito a lo acontecido en pleno centro del municipio. Varias personas que pudieron hablar con Azorín destacaron que tanto la hija como su esposa "estaban llorando y se les notaba muy nerviosas". "Han recibido ayuda médica, porque no se podían ni mantener en pie. Ha tenido que ser muy duro para ellos y todos, al ver a los agentes en su vivienda, nos hemos temido lo peor", explicaron.
Después de comentarle a la Policía todos los detalles del suceso, Azorín se desplazó hasta la comisaría donde puso una denuncia por robo a mano armada. Aunque se desconoce la identidad de los asaltantes, testigos confirmaron a LA OPINIÓN que dos de ellos eran españoles, ya que "hablaban un castellano perfecto y fluido". Mientras tanto, como aseguraron, los otros dos asaltantes "eran sudamericanos". "Por la voz, según nos ha dicho la familia, eran de fuera, más exactamente de Sudamérica", indicaron al mismo tiempo que afirmaron que "no eran ciudadanos del Este".