C. C. Los actos vandálicos no cesan en Cieza. Hace unos días, el ciervo y el águila del monumento en homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente aparecieron decapitados. Los autores tuvieron que emplear herramientas contundentes porque las estatuas son de piedra. Y todos los fines de semana se repiten los actos violentos en muchos zonas del municipio. Allí se reúnen grupos de jóvenes para practicar el botellón. Esta actividad causa molestias a los vecinos y suele desembocar en ataques al mobiliario urbano. Un ejemplo de estas agresiones son los constantes destrozos en las marquesinas de las paradas de autobús. Casi todas están en muy mal estado.