CLAUDIO CABALLERO. Picor en los ojos, nauseas y dolor de cabeza. Estos son los síntomas que los vecinos de la zona del Zaraíche y el Fatego, en la periferia de Cieza, dicen que han comenzado ya a sentir debido a los malos olores que soportan desde que ha comenzado a hacer calor.
"Es un olor nauseabundo, que no deja dormir o que te despierta de madrugada", dice una mujer de la calle Paseo de Ronda, donde el mal olor es especialmente intenso por las noches. El problema radica en el colector de aguas residuales de Ascoy, cuyos vertidos son conducidos desde la zona residencial hasta la depuradora general de Cieza. Durante su recorrido por la periferia oeste y sur de la ciudad, es decir, por los parajes del Tamariz, la Isla, el Fatego, el Zaraíche y el Argaz, estas aguas van corrompiéndose.
Los vecinos se concentraron ayer para protestar. Reclaman al Ayuntamiento que el problema se hubiese solucionado si en la pedanía de Ascoy se hubiera construido una depuradora.
El año pasado, tras las quejas vecinales, el Ayuntamiento trató los residuos con diferentes productos que hicieron desaparecer los malos olores. Pero con el calor la fetidez ha regresado.