I. LARA. Andrés Ariza, el trabajador de ElPozo que fue despedido por su "defensa de los derechos de los trabajadores", acudió ayer al Juzgado de lo Social número dos de Murcia para prestar declaración en el juicio por despido improcedente por el que se enfrenta a la empresa alhameña, en la que estuvo trabajando más de 15 años.
Ariza pide su readmisión y, para ello, no solamente ha acudido a los juzgados, sino que también ha estado acampado a las puertas de la factoría más de 120 días para protestar por lo que él califica de "práctica antisindical" por parte de la factoría.
Según Ariza, la causa de su despido fue, supuestamente, "llegar media hora tarde al trabajo, cuando esa acción no pasaría de una leve amonestación". El despido le fue comunicado dos meses después de esta incidencia. "Estoy luchando por una causa justa y sé que tengo razón", manifestó. A pesar de los esfuerzos de sus abogados, el fiscal que lleva el caso ha desestimado la petición de tutela sindical que Ariza reclamaba, y que estima que, "si se vulneran los derechos fundamentales de un trabajador, el despido es nulo y queda abierta la puerta a la readmisión", que es lo que realmente quiere este ex empleado de ElPozo, tal y como afirmó ayer a este periódico.
"Creo que mi despido respondió a las acciones que llevé a cabo como miembro del sindicato, ya que conseguía levantar a los trabajadores, pero yo actué con mis jefes como un igual cuando tenía que ser su igual", dijo.