DAVID GÓMEZ. Los viajeros que utilizan el tren de cercanías entre Lorca y Murcia se llevaron ayer un buen susto cuando, tras sobrepasar la estación de Totana y dirigirse a la de Alhama de Murcia, el humo y el olor a gasolina quemada se apoderaron de los vagones y el personal ferroviario les obligó a desalojar el tren y esperar en los huertos cercanos a la vía a que se solucionasen los problemas.
La avería estuvo causada por la rotura de uno de los cuatro motores diesel que permiten que el cercanías funcione, según explicaron a esta redacción fuentes de Renfe. El motor se rompió con el tren en marcha, por lo que las máquinas se pararon y se abrieron las puertas para sacar el intenso humo que inundaba los vagones. Minutos después el tren continuó su trayectoria con los otros tres motores, tras ser anulado el averiado. Fuentes de Renfe destacan que, pese a los problemas, los viajeros -excepto dos personas que no quisieron volver a subir en el tren- llegaron a la estación del Carmen, en la capital murciana, con sólo 23 minutos de retraso con respecto al horario previsto.
Sin embargo, algunos viajeros habituales del cercanías Lorca-Murcia denuncian las malas condiciones del servicio. Así, Antonio David Zaragoza, que utiliza cada día el tren desde Murcia para ir a trabajar a Lorca, señala que lo ocurrido ayer "no debe verse como un hecho puntual, sino como una muestra del deficiente servicio ferroviario de la Región de Murcia, más propio del siglo XIX. Es inaceptable que cuando casi todos los cercanías funcionan con servicio eléctrico aquí todavía tengamos trenes con motores diesel".
Otros viajeros como Gemma Solano critica que el personal de Renfe no informara de lo ocurrido a través de la megafonía.