I. L. M.
Los presupuestos municipales para 2009 del ayuntamiento de Archena se aprobaron ayer por unanimidad sin que estuvieran presentes los concejales del Partido Socialista e Izquierda Unida, que abandonaron el salón de plenos minutos antes de la votación definitiva después de ser expulsado el concejal responsable de Hacienda del PSOE, Atilano Guillén, "por no respetar el turno de palabra del alcalde", según indican desde el Consistorio. La crispación surgió, según Guillén, porque el alcalde, Manuel Marcos Sánchez, "tras de dos intervenciones cerró todos los puntos y se puso a hablar de una nota de prensa enviada por el PSOE, en la que se nos acusa de decir falsedades sobre su gestión, en vez de centrarse en los presupuestos".
Por su parte, el PP sostiene en un comunicado que tanto PSOE como IU "habían acordado irse previamente del pleno", cosa que Guillén desmiente rotundamente.
Los presupuestos se elevan a casi 17.320.000 euros en ingresos frente a los 15.850.000 euros de gastos y, a juicio del titular de Hacienda del PP, Pedro José Martínez, "están claramente adaptados a la realidad y se han confeccionado partida por partida de forma muy minuciosa".
El alcalde, por su parte, argumentó que "el Ayuntamiento este año se ha apretado el cinturón porque se han recortado considerablemente los gastos. En Festejos se han reducido en un 40%, igualmente los actos derivados de Protocolo y Publicidad. También se han congelado los sueldos de los concejales".
Para Atilano Guillén, "los presupuestos tenían que haberse aprobado en septiembre" y señaló, asimismo, que "el capítulo de ingresos está inflado de forma sobrenatural. Son restrictivos en cuanto a inversión pública, si tenemos en cuenta que en 2008 se destinaron más de 12 millones de euros y este año poco más de tres. Estos no son presupuestos para salir de la crisis", sentenció.