Prueba

BMW 530d, excelencia alemana

Probamos una de las cumbres de la ingeniería bávara, en la que todos sus elementos están a la altura esperada

17.04.2017 | 09:38
BMW 530d, excelencia alemana

Hace un mes asistíamos a la presentación nacional de la nueva berlina media de BMW. Allí pudimos comprobar su encomiable confort de marcha, el nivel de calidad y, sobre todo, el arsenal de tecnología que le convierte en uno de los automóviles más avanzados del momento. Pero no solo llama la atención por sus sistemas de vanguardia; hay que añadir además la oferta sensacional de modernos propulsores de la marca (que se irán completando en pocos meses) y una puesta en escena muy atractiva.

Sus casi 5 metros de longitud le separan de su hermano más pequeño, el Serie 3 (que mide 4,63 m), ofreciendo además de un mayor refinamiento (tarifa de precios obliga), un interior espacioso en el que no sabemos si se disfruta más en el puesto de conducción o en los asientos traseros. Innumerables dispositivos podemos incluirle, como la pantalla de hasta 10,2 pulgadas del salpicadero que se puede manejar mediante gestos, otra pantalla de 12,3 pulgadas como panel de instrumentos, los asientos de corte deportivo o un climatizador de cuatro ambientes, entre muchísimos más elementos y combinaciones.

En el apartado mecánico, la gama está formada de momento por dos mecánicas diésel de 190 y 265 CV (versiones 520d y 530d, respectivamente) y otras dos de gasolina de 252 y 340 CV (530i y 540i, respectivamente). Las cajas de cambios son automáticas de ocho relaciones (el afamado cambio de la marca de convertidor de par), y en el 520d de acceso hay en opción una caja manual de seis velocidades. La fuerza del motor va al tren trasero, pero hay también versiones dotadas de la tracción total xDrive que, por cierto, ya se puede asociar al sistema de ruedas traseras directrices que mejora la maniobrabilidad en ciudad y la estabilidad a altas velocidades. Nosotros hemos contado con una unidad 530d que destaca en todo, haciendo de esta berlina casi un deportivo y siempre con el suave ronroneo del formidable bloque de seis cilindros y tres litros del fabricante alemán.

Los 265 CV que anuncia en su ficha técnica no sorprenden más que su importante par motor de 620 Nm entre las 2.000 y las 2.500 revoluciones. Esa respuesta hace que la sensación de poderío se mantenga en casi todo el margen de revoluciones, con una capacidad para ganar velocidad propia de un deportivo y siempre con el silencio de un motor muy refinado que apenas se filtra dentro gracias al aislamiento del habitáculo. Sus prestaciones hablan por sí mismas: tarda menos de siete segundos en hacer el ´cero a cien´ y limita electrónicamente la punta de velocidad a 250 km/h. Pero eso no es todo, tiene un gasto combinado de 4,5 litros por cada 100 km en homologación, aunque, como es normal, nos ha subido un litro y pico en nuestras pruebas (más por los frecuentes atascos de estas fechas en la capital murciana que por haber pisado demasiado el acelerador, todo hay que decirlo). De todas formas, una media de seis litros para un coche de casi 270 CV y más de 1.700 kg de peso nos parece cosa de ciencia ficción.

Como también lo parecen todos los aditamentos destinados a ayudarnos al volante, que son a su vez de los más avanzados del momento. El asistente de guiado autónomo analiza la carretera y la situación para mantener el coche dentro del carril incluso sin tener pintadas las líneas del suelo. La condición es que el conductor toque el volante cada varios segundos porque si no, el sistema se desconecta por seguridad; la llave inteligente, como ya vimos en el actual Serie 7, permite sacar el vehículo a distancia de un lugar angosto con la supervisión del conductor; el sistema clásico de asistente al aparcamiento ha evolucionado y ahora maneja todos mandos para estacionar sin que el conductor actúe (sólo debe mantener presionado un botón durante el proceso); otro asistente de conducción en atascos sigue al coche de delante manteniendo la distancia prudencial y deteniéndose si éste lo hace; el reconocimiento de señales avisa con antelación de los próximos límites; hay otra ayuda para adelantamientos, las luces de Led adaptativas... Tanta tecnología que harían falta muchas páginas para abordarlas todas con más detalle.

El precio de esta preciosa berlina que ha complicado tanto las cosas a los todopoderosos Mercedes-Benz Clase E y Audi A6 empieza en los 61.900 euros con este motor de ensueño de 265 CV. La gama la arranca el 520d con 190 CV en 49.400 euros.

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