Prueba

Volkswagen Passat Alltrack 2.0 tdi 190 CV 4motion, no importa la carretera

La variante campera del familiar alemán es una elección excelente por su mayor dotación, estética diferenciada y enorme versatilidad

18.07.2016 | 16:46
Volkswagen Passat Alltrack 2.0 tdi 190 CV 4motion, no importa la carretera

El nuevo Passat Alltrack es una declinación de enfoque campero de la carrocería familiar ´Variant´. Es muy llamativo, además de por su tamaño, por los aditamentos de estética ´off-road´ que recorren su perímetro. Estos detalles, junto a una mayor altura libre al suelo de los bajos (un total de 17 centímetros) y la tracción total 4MOTION de serie, le otorgan maneras suficientes para defenderse fuera del asfalto.

Se vende en nuestro mercado con tres niveles de potencia en diésel, sacados de un bloque de dos litros de cubicaje y cuatro cilindros, con 150, 190 y 240 CV y un gasolina, también de dos litros y cuatro cilindros, con 220 CV. Excepto en el motor menos potente, el de 150 CV, que monta una caja manual de seis relaciones, el resto de mecánicas van asociadas a cambios automáticos de doble embrague DSG de seis o siete marchas en función del propulsor.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de probar una unidad muy llamativa (aunque las fotos no le hacen justicia) dotada del nivel intermedio diésel de 190 CV, que en esta ocasión se viste de serie con la estupenda caja DSG de seis relaciones.
Si por fuera es atrayente, dentro la longitud de la carrocería familiar de 4,77 metros le confieren un espacio sensacional en todas las cotas, incluso en las plazas traseras, donde destaca el hueco para las piernas y la anchura entre las puertas. El maletero cuenta con una capacidad de 640 litros, ampliables hasta los 1.770 litros abatiendo la fila trasera, y su bajo borde de carga permite meter objetos grandes sin mucho esfuerzo. Delante, el puesto de conducción es prácticamente el mismo que el de los demás Passat, con recubrimientos de una calidad por encima de la media y un diseño de vehículo con clase. Destaca el tablero de mandos, que puede ser completamente virtual y personalizable, y que muestra mucha información (incluso permite configurarlo para mostrar la cartografía de navegación).

El motor intermedio de gasóleo nos resulta más interesante que el básico, porque esos 40 CV le dan más decisión en carretera sin apenas penalizar el consumo (homooga de media 5,2 litros, que no subieron mucho más en nuestras pruebas). La mayor potencia compensa las prestaciones al ser un tipo de vehículo que puede llevar mucha carga y que está pensado para tirar de remolques (tiene más capacidad que el familiar normal en ese sentido y hasta tiene programas específicos para tal fin). Por otro lado, optar por la variante de 190 CV implica ya el cambio automático DSG de seis marchas, lo cual es altamente recomendable. La diferencia de precio es de unos 4.000 euros, nada descabellado en un coche de este calibre que supera los 40.000 euros de precio final.

En marcha no se sabe que es diésel, sube con poder desde pocas vueltas y el cambio de doble embrague es un aliado perfecto para el motor. Además, debido a su planteamiento, incorpora varios perfiles de conducción que se completan con uno especial para ir por campo junto al control de descenso de pendientes. El sistema de tracción total 4MOTION va ya por su quinta generación y da tanta motricidad que es difícil descolocar al Alltrack, incluso en suelos deslizantes. En ese sentido hay un sistema que imita con electrónica el funcionamiento de un diferencial (´XDS+´) que mejora aún más la dinámica del coche en curvas. Va de de serie en los más potentes de gasolina y diésel, pero en nuestro TDI de 190 CV se puede instalar.

En materia de equipamiento, el Volkswagen Passat Alltrack se configura desde las versiones más completas de la familia Passat. Por eso su equipamiento de serie es muy abundante: llantas de 18 pulgadas, programador de velocidad con frenada de emergencia en ciudad, ópticas de Led, sistema de navegación con pantalla de 8 pulgadas, sensores de aparcamiento con cámara de marcha atrás, climatizador de tres zonas, cuadro de mandos virtual, asientos delanteros con regulaciones eléctricas, sistema de arranque y parada del motor y sensores de lluvia y luces... En opción hay elementos como el cuero en los asientos, el techo solar, el asistente de mantenimiento de carril, la proyección de datos en el parabrisas, el portón del maletero con apertura y cierre eléctricos o las llantas de 19 pulgadas, entre otros.
El Volkswagen Passat Alltrack 2.0 TDI DSG de 190 CV cuesta desde 44.760 euros.

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