Prueba

Mazda CX-5 2.0 165 CV 2WD,

Una opción a considerar dentro de los ´SUV´ de tamaño medio por su imagen y su mecánica silenciosa y agradable

18.04.2016 | 18:46
El Mazda CX-5 es un producto muy completo por varios motivos: los 4,55 metros de longitud le hacen habitable, su diseño es atractivo y moderno y la carta de motores es coherente y refinada

Renovado el pasado año, el Mazda CX-5 presenta un importante listado de mejoras. Para empezar, ha rejuvenecido con una nueva parrilla en el frontal, ópticas más atractivas (que pueden ser del tipo Led para todas las funciones según el acabado), unos retrovisores más discretos, los pilotos traseros con otra configuración interior y unas llantas de 19 pulgadas de nuevo cuño. En cuanto al confort de marcha y al interior, Mazda ha aumentado la cantidad de material insonorizante y la anchura de las ventanillas, adoptando otras juntas de goma en las puertas. Los materiales de los revestimientos tienen mejor apariencia, la consola central se ha ensanchado y el freno de estacionamiento pasa a ser eléctrico. La pantalla de 7 pulgadas que forma parte del sistema multimedia ´MZD Connect´ se controla a través del mando multifunción situado entre los dos asientos, hay más huecos para dejar objetos y los asientos son más cómodos. El resto de su configuración permanece igual, manteniendo su buen maletero de 463 litros de carga y el espacio en todas las plazas. Más cambios que no se ven, pero que son palpables al conducir, son las modificaciones en los esquemas de suspensiones para mejorar el guiado y la comodidad a bordo. También se pueden añadir más elementos de seguridad como los faros de Led adaptativos, un detector de fatiga del conductor, los sistemas de frenada de emergencia y el control de crucero con radar. Asimismo se han revisado los avisadores de ángulo muerto y el asistente de abandono involuntario de carril.

La gama del Mazda CX-5 se enriquece con la llegada de un bloque de 2,5 l. de gasolina de 192 CV. El resto de propulsores son otro gasolina 2,0 litros con 165 CV y dos diésel del mismo bloque de 2,2 l. con 150 y 175 CV. Las mecánicas pueden estar asociadas a cajas manuales o automáticas y también puede sumar la tracción total. Nosotros hemos contado para la ocasión con un Mazda CX-5 dotado del propulsor de gasolina de dos litros y 165 CV con caja manual y tracción sencilla.

Con este motor, la conducción es suave y las prestaciones destacan para tratarse de un ´SUV´ de esta clase. Gracias al peso contenido y al planteamiento de las suspensiones, el CX-5 2.0 de 165 CV es un coche ágil y confiable, cuyo uso se orienta más a carreteras que a tierra, aunque, si bien no cuenta con la tracción total en esta versión probada, puede abordar pistas sin problemas por la altura libre al suelo de 21 centímetros. En asfalto va como una buena berlina por sus excelentes reacciones y el silencio de marcha ayuda a un confort general que permite viajar sin cansancio.

En el capítulo del consumo, con este propulsor homologa una media de 6 litros por cada 100 km, y eso que no es un vehículo lento: acelera hasta los 100 km/h desde parado en 9,2 segundos y alcanza una punta de velocidad de 200 km/h.

Hay tres líneas de dotación para este modelo: Style, Style+ y Luxury. De serie y desde el acabado más bajo, el CX-5 monta el asistente al arranque en pendientes, la monitorización de la presión de las ruedas, las llantas de 17 pulgadas, los sensores de lluvia y luces, el arranque por botón, el programador de velocidad, el climatizador doble y el equipo de audio con manos libres. Los otros dos acabados completan el listado con llantas de hasta 19 pulgadas, navegación, asientos calefactados, acceso inteligente sin llave, sensores de aparcamiento y faros ´full Led´ adaptativos (corrigen su haz para proporcionar la máxima iluminación sin deslumbrar), entre muchos otros. En materia de seguridad, el Mazda CX-5 puede incorporar los últimos avances en asistencia al conductor, como los mencionados avisos de cambio involuntario de carril y de objetos en los ángulos muertos, el de tráfico trasero al maniobrar marcha atrás o la frenada de emergencia en ciudad.

El Mazda CX-5 con el motor de gasolina 2,0 l. de 165 CV está disponible desde 26.125 euros en la versión manual. Si lo preferimos con el cambio automático, se incluye la tracción total y hay que subir al nivel de referencia Luxury, lo que supone un equipamiento de tope de gama y un precio de 36.700 euros.

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