Prueba

BMW X5 xDrive 7 plazas, 5 días normales/2 divertidos

Probamos el afamado todoterreno alemán con el solvente motor diésel de tres litros y 258 CV: poderoso, exclusivo y polivalente

12.01.2016 | 19:52
El ´SUV´ más grande del fabricante bávaro lleva al campo todo el refinamiento y la calidad de BMW; con el motor diésel de 258 CV es muy rápido y consume poco

Desde hace algún tiempo los todoterreno están de moda. Esta frase le sonara a todos y, desde luego, no es cierta.

La historia es caprichosa y no es que se repita, es que se regodea. Todo empezó cuando el ejército estadounidense en la década de los años 30 publicó las características de una necesidad perentoria: un vehículo General Purpose (Propósito General o Multipropósito), que sirviera para todo y tuviera unas capacidades todoterreno sobresalientes, lo cual implicaba la tracción a las cuatro ruedas€ lo que ocurrió es historia y no se trata de aburrir, pero el vehículo objeto de prueba hubiese ganado con holgura ese concurso y, desde luego, siendo un multipropósito, no es un todo terreno. Pero es un muy buen vehículo multipropósito. O SUV (Sport Utilitary Vehicle), como decíamos ayer€

Me han interesado estos vehículos desde sus inicios, y el titulo se debe a un mecánico muy dicharachero y lenguaraz que los definió así, creo, que con notable acierto. Y dentro de estos vehículos el BWM X5 tiene un gran prestigio y es objeto de deseo generalizado. Y con razón.

A la venta desde 1999, el vehículo objeto de prueba ha evolucionado magníficamente y cuenta con los últimos adelantos y ayudas a la conducción y su proceso de afinamiento aerodinámico y la dotación de que dispone, rabiosamente actualizada, hacen del mismo un poderoso competidor en un segmento de por si muy competido.

De aspecto poderoso y rotundo, si se observa con atención se aprecia el trabajo aerodinámico que se ha realizado, afinándolo al máximo; dicho trabajo unido a las variaciones en las relaciones de cambio ayudan a que los consumos se mantengan en términos razonables, sobre todo teniendo en cuenta el amplio frontal y el peso del vehículo. Hablamos de una masa de 2.145 kilos y eso no es una pluma.

Encargado de propulsar esta máquina afinada y perfilada nos encontramos con un motor de seis cilindros en línea con tres litros de cilindrada y que arroja unos fiables 258 caballos; tiene un cambio automático de ocho velocidades, sistema Stop?t y un modo de conducción llamado ECO PRO que, en determinadas circunstancias, engrana el punto muerto para disminuir la pérdida de velocidad y aumentar la autonomía.

El conjunto se mueve con soltura y agilidad, con aceleraciones fulgurantes y medias de crucero que se alcanzan con rapidez y se mantienen con un régimen de revoluciones muy bajo lo que ajusta los consumos. Aun se puede pedir más, puesto que en el modo sport, que cuenta con dos posibilidades, la respuesta del motor es mas rápida y mantiene un régimen de revoluciones mas elevado lo que redunda en mayor dinamismo y, lógicamente, en mayor consumo.

Como coche principal cumple perfectamente, cuenta con cinco cómodas plazas, ampliable con dos más para señores bajitos (1.50 cm de altura, no más), y un gran volumen de maletero ampliable abatiendo modularmente el asiento trasero.

¿Y qué pasa los fines de semana? Pues que se cuenta con una herramienta perfecta para una escapada que incluya caminos, sendas y algo de emoción. Sin volverse loco, pero con grandes horizontes y posibilidades; no salvará grandes obstáculos, pero sí todos los medianos, y lo hará con comodidad y soltura; no tuvimos oportunidad de probarlo en arena, pero tenemos buenas referencias al respecto.

No podemos olvidar que la suspensión de muelles helicoidales -en opción hay una neumática- sujeta muy bien la carrocería en las curvas, pero hace que el X5 sea menos cómodo al sacrificar esta en aras de la eficacia y seguridad en asfalto. Esto también condiciona el recorrido de la suspensión y su recorrido, más limitado, lo que unido a la falta de reductora nos devuelve al inicio: un vehículo multipropósito muy válido y eficaz.
La cuestión electrónica y de ayudas y asistencia a la conducción está a la última y cuenta con todo lo deseable y si se apuran las opciones no se echará nada en falta. Mención especial debe hacerse al sistema de frenado, excelente y sin desfallecer en ningún momento por mucho que se le exija, lo cual tiene mérito y es de agradecer dada la masa que se mueve y a las velocidades a que puede hacerlo.

En conclusión, por un precio de partida de 68.100 euros, nos encontramos con un vehículo que cumple dos funciones y en ambas con buena nota. Y le aseguro una cosa, si no lo tiene nunca verá siquiera esa prometedora pista que se abre a su derecha€

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Enlaces recomendados: Premios Cine