BMW da un golpe de autoridad

El BMW X1 se coloca por derecho propio en lo alto de su categoría por refinamiento, calidad y efectividad mecánica

17.11.2015 | 15:18
BMW da un golpe de autoridad

Llega el último y se pone el primero. La nueva generación del ´SUV´ más pequeño de BMW saca ventaja a sus contrincantes en un segmento en el que la tecnología y el refinamiento son los que mandan. Para ello esgrime, además de esto, un diseño muy bonito y la última hornada de mecánicas del fabricante alemán. Con eso ya el éxito está asegurado.

El recién llegado tiene una longitud de 4,44 metros, una anchura de 1,82 metros y una altura de 1,59 metros, medidas muy compactas que no hacen mella en un interior desahogado en sus cinco plazas; más bien al contrario, porque el nuevo modelo supera al anterior en espacio, y eso que la distancia entre ejes disminuye casi 10 cm. y su longitud es más corta. Aun así, hasta el maletero suma capacidad para llegar a los 550 litros (85 litros más que antes).

La gama del BMW X1 consiste en dos motores de gasolina, 18i y 25i con 136 y 231 CV, respectivamente, y tres diésel, los 16d con 116 CV, 18d con 150 CV, 20d con 190 CV y 25d con 231 CV. La tracción es a las ruedas delanteras en los 18i y 16d, el resto se puede elegir con tracción total inteligente ´xDrive´, excepto en los 25d y 25i, en los que viene de serie. También están disponibles las cajas automáticas, que son de seis marchas para los menos potentes de gasolina y diésel y de ocho relaciones para el resto. Nosotros hemos tenido la posibilidad de probar a placer una unidad de gasóleo de 150 CV con tracción sencilla (sDrive) y cambio automático de ocho velocidades, una de las combinaciones más golosas de la gama.

Al volante del BMW X1 18d sDrive con caja automática descubrimos que, pese a la tracción delantera y motor transversal (justo al contrario que la anterior generación), el vehículo conserva cierto tacto de los de la marca. La sensación es de agilidad y las reacciones son seguras y previsibles, por eso nos reservamos la opción de la tracción total para conducir en lugares con climatología más adversa o para quien habitualmente pise pistas más deslizantes (en ambos casos la altura libre al suelo es de 18,3 cm.). Para un uso rutero (el enfoque principal del vehículo) los sDrive cumplen de sobra con el consiguiente ahorro de peso a bordo al no cargar con el mecanismo de la tracción 4x4, por lo que el gasto es menor. En ese sentido, la media que homologa esta versión con la caja de ocho relaciones es muy buena por sus 4,3 litros por cada 100 km (sólo 0,2 litros más que el manual). Conviene saber también que el sobrecoste del sistema xDrive es de unos 3.500 euros.

En cuanto a la mecánica, el probadísimo 2,0 l. diésel sube 7 CV respecto a los anteriores 18d para ofrecer unos 150 CV dosificables y progresivos, que sacan una interesante fuerza cuando se les requiere. Es cierto que las reacciones no son las mismas que cuando va montado en un Serie 1, pero es que el X1 que analizamos hoy, pese a su tamaño coqueto, ya pesa 1.545 kg. Aun así, en carretera apoya muy bien, y eso que es un coche alto, y apenas balancea porque el tarado de sus suspensiones tira a lo firme. Eso no significa que notemos todo lo que hay en el suelo, más bien al contrario, pues parece que montamos en una berlina más grande por ese aislamiento. Para ir terminando con las sensaciones, notamos el típico sonido en frío de los diésel de cuatro pistones de BMW, pero se relaja pronto y apenas se escucha (incluso a altas vueltas) en marcha. Tampoco podemos pasar por alto la extraordinaria caja de cambios automática de ocho velocidades, muy recomendable por unos 2.100 euros más. Mejora muchísimo la conducción y es una de las más avanzadas del mercado.

Ser uno de los mejores de su clase implica también dotación moderna y completa. De serie todos los X1 montan elementos como la pantalla de 6,5 pulgadas en el salpicadero gobernada por el mando ´iDrive´, que muestra las funciones del sistema multimedia con conectividad USB, el aire acondicionado, un selector que puede adaptar varios parámetros del coche (respuesta, dirección, caja de cambios...) según los perfiles ´Confort´, ´Sport´ y ´EcoPro´ (este último permite la conducción a ´vela´ poniendo punto muerto cuando no se acelera), entre otros muchos más. El X1 se puede vestir con más dotación, como el sistema multimedia con una pantalla mayor (8,8 pulgadas), el aparcamiento asistido, la proyección de datos en el parabrisas (muy completa), la suspensión de dureza variable, una dirección más deportiva, los asistentes de mantenimiento de carril con radar y conducción en atascos, y llantas de hasta 19 pulgadas. Además de esto, la marca pone a disposición unos paquetes que personalizan la carrocería y el interior con varios detalles (´Advantage´, ´Sport Line´, ´xLine´ y ´M Sport´).

El precio del BMW X1 con esta mecánica empieza en los 32.400 euros con caja manual. Si lo queremos con la automática cuesta 34.570 euros. Los que prefieran las posibilidades de la tracción total xDrive deberán desembolsar 35.900 euros con la caja manual y 38.180 euros con el cambio automático.

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