Prueba

Viajar en primera clase

Se actualiza la berlina de representación japonesa con diseño, equipamiento y un eficiente motor diésel

08.09.2015 | 12:14
El Q70 luce más moderno gracias a los paragolpes, el frontal y las llantas; el nuevo motor diésel de 170 CV cumple y ahorra

La irrupción de los fabricantes japoneses en el mercado europeo de las grandes berlinas de lujo ha roto la hegemonía alemana que durante tantas décadas ha dominado este sector. Infiniti es un claro ejemplo de esta afirmación. La propuesta distintiva de esta firma de representación aterrizaba en el viejo continente a principios de siglo con un notable catálogo de berlinas, deportivos y todoterrenos. Una oferta que ha ido evolucionando para adaptarse a las particularidades del conductor local, muy diferentes de las que caracterizan a los usuarios orientales y americanos, en cuyos mercados la marca goza de una larga trayectoria de éxito comercial.

El nuevo Q70, y más concretamente en su versión 2.2d de 170 CV, es una evidente muestra de esta evolución. Posicionado en lo más alto de su gama de berlinas, este modelo se presenta como una firma alternativa en un segmento en el que tradicionalmente ha predominado el acento europeo. Sobre unas dimensiones que rozan los 5 metros de longitud, Infiniti ha realizado un gran trabajo en materia estética, dotándole de una fluida línea, acorde a los nuevos estándares visuales de la marca. En este sentido, el Q70 recibe un actualizado frontal presidido por la nueva parrilla de doble arco con borde cromado, la cual está flanqueada por las también nuevas unidades de iluminación con tecnología LED, tecnología también empleada en los pilotos posteriores. Otros detalles estéticos dignos de mención son el remozado paragolpes, ahora un aspecto más envolvente y con los faros antiniebla integrados, o los nuevos diseños de sus llantas de aleación de 18 pulgadas.

Una vez en el habitáculo, llama la atención el cuidado por el detalle tanto en el nivel de acabado como en la selección de los materiales empleados en revestimientos, salpicadero y asientos. La gama del 2.2d se estructura en torno a los niveles de equipamiento Q70, GT Premium, GT Sport y GT Sport Tech. En todos ellos se respira un selecto y distintivo ambiente, capaz de ofrecer un elevado nivel de comodidad. En este sentido también han contribuido las mejoras realizadas en el esquema de la suspensión y amortiguadores, así como las modificaciones realizadas en varios puntos de la carrocería y de la estructura del chasis, que ayudan a reducir notablemente la sonoridad de la cabina producida por el viento o los neumáticos.

En materia de dotación de serie, Infiniti ha elevado el listón desde la versión inicial del catálogo Q70. Un equipamiento que alcanza su máxima expresión en el modelo GT Sport Tech que tuvimos la ocasión de probar, y que incorpora numerosas soluciones de confort. Asimismo, incluye un amplio despliegue de ayudas a la conducción (advertencia de abandono de carril y ángulo muerto, control de crucero inteligente y limitador de velocidad). Entre todas ellas cabe destacar la incorporación del sistema Around View Monitor (AVM) o cámara de visión periférica. Este tecnología utiliza cámaras, sensores y láseres situados alrededor del vehículo para ofrecer una amplia visión en la pantalla central del salpicadero de los puntos ciegos, de gran utilidad en situaciones urbanas cerradas, así como durante las maniobras de aparcamiento.

Una de las principales novedades del Q70, es la llegada del nuevo motor 2.2d. Se trata de una unidad turbodiésel de cuatro cilindros con 170 caballos de potencia desarrollada de manera específica para el mercado europeo. Esta planta motriz muestra un notable compromiso entre prestaciones y niveles de consumo. La aplicación de mejoras en los inyectores y la incorporación de un turbocompresor de geometría variable tienen como resultado una rápida respuesta del motor sin por ello penalizar el gasto de combustible. Valores como los 400 Nm de par motor, disponibles desde 1.600 rpm hasta 2.800 rpm, le dotan de una notable aceleración y capacidad de recuperación. Todo ello con un nivel de consumo medio anunciado por la marca situado en torno a los 5 litros. A nivel dinámico, el Q70 muestra una gran agilidad en todo tipo de trazados. Un comportamiento en el que, con un gran nivel de confort de marcha, se pueden mantener elevados ritmos gracias a la constante presencia de los 170 CV de su propulsor, perfectamente gestionados por la caja de cambios automática de 7 relaciones, las cuales se pueden accionar desde las levas situadas detrás del volante.

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