EP
El presidente austriaco, Heinz Fischer, del Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ), logró este domingo la reelección por una clara victoria electoral en las elecciones presidenciales, con aproximadamente el 79% de los votos, muy por delante de su principal rival, la ultraderechista Barbara Rosenkranz, del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), que consiguió el 16% de los sufragios.
Sin embargo, la participación apenas alcanzó el 50%, en claro contraste cuando en 2004 el 70% votó en los comicios en los que Fischer logró la Presidencia, que en Austria dura seis años.
Rosenkranz no ha logrado atraer al electorado conservador pese a la popularidad de su partido, al que las encuestas auguran un apoyo de en torno al 20% en las próximas legislativas. El propio FPÖ esperaba lograr hasta el 35% de los votos en estas elecciones presidenciales.
Durante la campaña, Rosenkranz, quien se describe como un ama de casa y madre de 10 hijos, cuestionó la ley que prohíbe la propaganda nazi en el país y apeló al sentimiento xenófobo y antieuropeísta que ha convertido al partido en un actor clave de la política y ha obligado a socialdemócratas y conservadores a pactar gobiernos de coalición.