EFE
Dos turistas de Valencia se encuentran desaparecidos en Egipto después de que se hundiera el barco en el que, junto a otros españoles, se dirigían a bucear desde la localidad de Sharm el Sheij, informaron fuentes del ministerio de Asuntos Exteriores.
Los españoles se dirigían en el barco 'Coral Princess' junto a otras personas a bucear desde Sharm el Sheij, a donde habían llegado hace tres días.
Los dos españoles desaparecidos en el hundimiento del barco son los submarinistas Israel Pérez Muñoz y María Lourdes González Villarroya, de 33 años, que viven en Valencia y son pareja.
Así lo comunicó Antonio Buigues, presidente de la Federación de Actividades Subacuáticas de la Comunidad Valenciana, quien señaló que los conocía como federados, aunque no había tenido una relación directa con ellos.
Los responsables del centro de buceo Dolphins de Jávea (Alicante), al que pertenece la pareja desaparecida, viajarán hoy hasta la zona donde se ha hundido el barco. Según explicó Antonio Buigues, uno de los monitores que viajaban en el barco hundido a unas doce millas de Sharm el Sheij es el hijo del responsable del centro de buceo. Éste viajará acompañado del padre de Lourdes González para asistir al resto de buceadores y esperar el resultado de las tareas de búsqueda.
El viaje fue organizado por la empresa especializada Turing Buceo, que fue contratada por el centro Dolphins para llevar a sus buceadores hasta el Mar Rojo.
Los compañeros de los españoles desaparecidos tienen poca confianza en que estén vivos.
Uno de los pasajeros del barco, Antonio García, explicó en una conversación telefónica que, antes de que se produjera el hundimiento del 'Coral Princess', el grupo de españoles que viajaba a bordo se había quejado de que el barco navegaba escorado y muy lento. García señaló que el suceso ocurrió media hora después de salir del puerto, sobre las 05.00 horas local (03.00 horas GMT).
"Estábamos a unas doce millas de Sharm el Sheij, y el barco iba cada vez más de lado. Llegó un momento en que tuvimos que salir corriendo a cubierta", señaló García, que se quejó del comportamiento de la tripulación y del capitán "que no han hecho nada".
Este turista español calcula que el barco debe de estar hundido entre unos 100 y 300 metros de profundidad.