Diez civiles murieron ayer y 13 resultaron heridos en un ataque suicida en la provincia meridional afgana de Uruzgán, informó una fuente oficial. El objetivo del suicida era un convoy de la Policía y el Ejército afganos en el distrito de Dehrawod, aunque todas las víctimas fueron civiles, incluidos dos niños que murieron en el atentado, dijo el portavoz policial provincial, Musa Khan. Según la fuente, el atacante fue interceptado por las fuerzas de seguridad, que le dispararon pero no consiguieron evitar que detonara su carga explosiva. Los ataques ocurrieron poco después de la jura de Hamid Karzai para un segundo mandato como presidente de Afganistán, en la que volvió a ofrecer "reconciliación" a los talibanes que no tengan vínculos "directos" con el terrorismo internacional.