EFE. SINGAUPUR
El presidente de EE UU, Barack Obama, afirmó ayer que se agota el tiempo de la diplomacia para persuadir a Irán de que renuncie a su programa nuclear. Obama habló así en Singapur al término de un encuentro bilateral con su colega ruso, Dmitri Medvédev, tras la clausura de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). Ambos reiteraron su compromiso para lograr un acuerdo de desarme nuclear antes de que concluya el año y también analizaron el programa nuclear iraní y la guerra en Afganistán.
Los dos mandatarios expresaron su insatisfacción con los progresos en las negociaciones para persuadir a Teherán de que ponga fin a sus ambiciones nucleares. Obama aseguró que "se está agotando el tiempo" para que Irán acepte la propuesta internacional y "desafortunadamente, al menos hasta el momento, Irán ha sido incapaz de decir sí".
Por su parte, Medvédev indicó que "en caso de que fracasemos, quedan otras opciones sobre la mesa para mover el proceso en otra dirección". "Nuestro objetivo es claro: un programa nuclear transparente y no uno que cause preocupación al resto" de la comunidad internacional.
Las potencias internacionales han ofrecido a Irán procesar el uranio que ese país necesita para una planta nuclear con fines médicos pero Irán, que inicialmente se mostró dispuesto a aceptar la propuesta, ha eludido dar una respuesta definitiva y en su lugar ha pedido más negociaciones.
Por su parte, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, afirmó ayer que Irán ha salido victorioso de su disputa con Occidente ya que aquellos que en el pasado amenazaban al pueblo iraní ahora están "desesperados y desconcertados". En un discurso ante el Parlamento, el mandatario denunció, asimismo, que la política de Estados Unidos hacia su país es rehén de los intereses de Israel y los grupos de presión sionistas.
"A lo largo de los pasados treinta años, hemos vivido bajo la oscura nube de las amenazas, pero hoy en día ningún poder se atreve a amenazarnos", dijo Ahmadineyad en una alocución en la que defendió a los aspirantes a los tres ministerios que aún permanecían vacíos (Educación, Bienestar Social y Energía).
La resistencia de Irán y su conducta en la negociación nuclear han permitido establecer un nuevo camino que evita la sombra de esas amenazas, argumentó. "Ven que Irán está en el auge de su autoridad y seguridad nacional, y por eso intentan chantajear al pueblo iraní con amenazas. (Pero) aquellos que nos amenazaron están desesperados y no tiene otro remedio que someterse al pueblo iraní", reiteró.
Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos e Israel a la cabeza, acusan al régimen iraní de ocultar, bajo su programa civil, otro de naturaleza clandestina y aplicación bélica cuyo objetivo sería la adquisición de armamento atómico, alegación que Teherán niega.