MACARENA VIDAL (EFE). WASHINGTON
El presidente de EE UU, Barack Obama, partió ayer hacia Japón, la etapa inicial de su primera gira por Asia, en la que subrayará la importancia de la región para la economía y la seguridad global pero no presentará propuestas concretas. Obama abre así una gira que le llevará también a Singapur, para participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), China y Corea del Sur.
Consciente de su popularidad, el presidente ha querido aprovechar para acercarse durante su gira a la sociedad civil: en Shanghai mantendrá un encuentro con estudiantes, en Pekín saldrá a recorrer la ciudad y en Tokio pronunciará un discurso sobre la implicación estadounidense en la región. La idea es "aprovechar los dones de comunicación" de Obama para transmitir el mensaje de que la región importa de verdad en Washington y los lazos no se limitan, como se percibe en ciertos círculos, a la lucha contra el terrorismo.
La duda es con qué hechos respaldará ese mensaje. En Japón, el Gobierno nipón ha indicado que se planteará, pero no se resolverá durante esta visita el futuro de la base militar de EE UU en Okinawa, que el primer ministro Yukio Hatoyama quiere ver trasladada.