Las fuerzas de Estados Unidos destacadas en Afganistán sufrieron ayer una jornada negra con la muerte de 14 de sus miembros en el choque de dos helicópteros y la caída de un tercero en el sur y oeste del país. El tercer helicóptero siniestrado, en una acción reivindicada por los talibanes, había participado en una operación conjunta contra un supuesto escondite de insurgentes implicados en "actividades relacionadas con el tráfico de drogas en el oeste". La caída de este aparato coincidió con "lo que se cree fue una colisión en pleno vuelo" de otros dos helicópteros de la misión internacional en el sur del país, según la fuerza de la OTAN.