EFE. VIENA
El director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, afirmó ayer que los negociadores iraníes que han participado en las conversaciones en Viena con las potencias occidentales han aceptado un preacuerdo según el cual Irán enviaría la mayor parte de su uranio enriquecido a Rusia y Francia, donde terminaría el proceso de enriquecimiento, antes de ser devuelto a Irán. El borrador debería ser aprobado el próximo viernes por los Gobiernos de la República Islámica, Estados Unidos, Rusia y Francia.
El anuncio de ElBaradei se produjo tras dos días y medio de conversaciones en la sede de la AIEA entre los negociadores iraníes y los de las citadas tres potencias occidentales, para avanzar en los temas acordados en la reunión mantenida el pasado 1 de octubre entre Irán y el llamado Grupo 5+1, integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania. Con la aprobación del acuerdo, según fuentes diplomáticas, Irán se comprometería a enviar antes de 2010 el 75 por ciento de sus reservas de uranio con bajo nivel de enriquecimiento a Rusia y Francia, donde sería convertido en combustible para un reactor nuclear iraní que produce isótopos médicos. Los negociadores occidentales creen que de esa forma se evitaría que Irán consiguiera uranio suficientemente enriquecido para fabricar una bomba atómica. Irán, que asegura que su programa nuclear tiene fines pacíficos, ya ha acumulado una cantidad suficiente de uranio poco enriquecido para fabricar una bomba atómica, aunque tendría que enriquecerlo a un mayor nivel. Aunque el jefe de la delegación iraní, el embajador de Irán ante la AIEA, Ali Asghar Soltanieh, calificó las conversaciones de constructivas, no dijo que Teherán vaya a aprobar el acuerdo. "Tenemos que estudiar a fondo este texto y volver y expresar nuestra opinión y sugerencias o comentarios para tener una solución amigable", declaró. "Acogemos este acontecimiento con satisfacción, estamos cooperando plenamente", agregó.
ElBaradei dijo que espera que las partes respalden el preacuerdo, al que se refirió como "equilibrado". "He hecho circular un borrador de acuerdo que, a mi juicio, refleja un enfoque equilibrado sobre cómo seguir avanzando", dijo en declaraciones a los medios de comunicación. "La fecha límite para que las partes den, espero, una respuesta afirmativa, es el viernes", indicó. Asimismo, añadió que cualquier acuerdo será remitido a la Junta de Gobernadores de la AIEA, formada por 35 países, para su ratificación. La próxima reunión de la Junta es a finales del mes que viene. "Cruzo los dedos para que el viernes tengamos un 'OK' de todas las partes implicadas", comentó, revelando la incertidumbre que hay sobre la respuesta iraní. "Todos los presentes en estas conversaciones estaban intentando mirar al futuro, no al pasado, y curar las heridas que existen desde hace muchos años", prosiguió.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, instó a Irán a emprender acciones lo antes posible para aplicar el acuerdo. Según dijo, Teherán y las potencias occidentales dieron lugar a un "comienzo constructivo" en la reunión del 1 de octubre que "tiene que ser seguido por acciones constructivas".
Si Irán está comprometido debería tomar medidas prácticas para abordar las profundas preocupaciones de la comunidad internacional sobre su programa nuclear y seguir dialogando, tanto de manera multilateral como bilateral, para discutir todos los temas que han dividido a Irán y EE UU.