El enviado especial de la ONU en Afganistán, el noruego Kai Eide, aseguró ayer que durante los comicios presidenciales del 20 de agosto se produjo un "fraude generalizado", aunque no concretó el impacto que tuvo en los resultados. En una rueda de prensa en Kabul, Eide, jefe de la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (Unama), admitió que el proceso electoral ha sido "difícil, con muchos problemas". "El alcance de este fraude está siendo ahora analizado. No hay forma de saber en este momento qué nivel de fraude hubo. Sólo puedo decir que fue un fraude generalizado", declaró. El diplomático aseguró que "cualquier dato concreto" que pudiera aportar sobre el impacto de este fraude en el resultado sería "pura especulación", ya que la Comisión Electoral está haciendo un nuevo recuento.