IGOR G. BARBERO (EFE). ISLAMABAD
El Ejército paquistaní puso fin ayer a más de veinte horas de ataque de un comando talibán contra su cuartel general de Rawalpindi, tras liberar a decenas de personas que el grupo de insurgentes mantenía como rehenes. Las fuerzas especiales del Ejército consiguieron rescatar con vida a 39 personas, entre soldados y funcionarios, que los terroristas retenían en un edificio de los servicios secretos militares, pero otros tres rehenes fallecieron, informó el portavoz militar, Athar Abbas.
El operativo se saldó con nueve muertos: cuatro de los cinco terroristas, tres rehenes y dos miembros de las fuerzas especiales.
El ministro del Interior, Rehman Malik, dijo que hay una gran operación inminente para expulsar a los talibanes de la región de Waziristán, y culpó a Al Qaeda de proporcionar apoyo para el ataque contra el cuartel en Rawalpindi.