Las autoridades de Filipinas elevaron ayer a 269 la cifra de personas muertas a causa de las avalanchas e inundaciones ocurridas esta semana en la isla de Luzón, al paso del tifón 'Parma' por el norte del archipiélago. Según el Consejo Nacional para la Coordinación de Desastres, al menos otras 49 personas permanecen desaparecidas bajo toneladas de lodo de los corrimientos que afectaron a más de una decena de aldeas de las provincias de Benguet y la vecina de Baguio, a unos 250 kilómetros al norte de Manila. El portavoz del consejo, el teniente coronel Ernesto Torres, indicó que el valor de los daños materiales causado por el tifón asciende a unos 5.000 millones de pesos (107 millones de dólares), el doble del calculado en un principio. El jefe de Policía de Benguet, Loreto Espinelli, precisó que casi la totalidad de las víctimas confirmadas en la provincia perecieron sepultadas por las avalanchas.