EFE. PADANG / MADRID
El hambre y las enfermedades están afectando ya a miles de supervivientes del terremoto de 7,6 grados en la escala de Richter que devastó la semana pasada el oeste de la isla indonesia de Sumatra, anunció Naciones Unidas.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) tenía previsto distribuir desde ayer 50 toneladas de comida en la región de Pariaman, el área más dañada por el seísmo, indicó una fuente de la agencia de la ONU.
"Hemos realizado el primer envío de 1,8 toneladas de galletas a las áreas rurales de Pariaman, después de pasar los últimos tres días realizando una evaluación urgente de las necesidades de la región", según Handoko, responsable de logística del PMA en Padang, capital de la provincia de Sumatra Occidental.
Al menos 3.000 personas han muerto y otras 450.000 han perdido sus hogares por el seísmo, indicó ayer la Cruz Roja.
"Pienso que las cifras superarán los 3.000", afirmó el responsable del Comité Internacional de la Cruz Roja en Padang, Bob Mckerrow. Padang, capital de la provincia de Sumatra Occidental y con una población de unos 900.000 habitantes, es una de las localidades más afectadas por el terremoto.
La Cruz Roja señaló que entre 170.000 y 200.000 casas han resultado dañadas por el seísmo y de éstas un 50 por ciento están "totalmente destruidas".
Por otro lado, el ministerio de Asuntos Exteriores ha dado por localizados a todos los españoles que estaban en paradero desconocido en la isla de Sumatra después del terremoto, informan fuentes de este departamento.
La aparición del barcelonés Óscar Navarro ha completado la lista de unos cuarenta españoles a los que la Embajada de España en Indonesia trataba de localizar desde el día del terremoto ante la sospecha de que estuviesen en el área dañada por la catástrofe.
Exteriores indica en su página web (www.maec.es) que "se desaconseja absolutamente el desplazamiento a Sumatra Occidental hasta nuevo aviso", por el temor a que pueda haber réplicas del terremoto en los próximos días.