EFE. PARÍS
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó ayer de "interesante" el impuesto sobre las emisiones de carbono que ha anunciado el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, y opinó que es una iniciativa que "hay que tener en cuenta", desatando con su afirmación las especulaciones sobre si ésta podría ser una de las opciones que baraja el Gobierno a la hora de subir los impuestos.
En rueda de prensa en el Elíseo tras reunirse con Sarkozy, Zapatero, cuyo Gobierno estudia una subida fiscal para el próximo año, subrayó que la mayoría de los países están trabajando sobre la denominada "fiscalidad verde". La lucha contra el cambio climático y construir una economía sostenible requieren ser "exigentes con la contaminación, y una manera de ser exigentes es la imposición fiscal", manifestó.
El jefe del Ejecutivo español no quiso hablar en concreto de la figura impositiva anunciada por Sarkozy, pero sí insistió en que es "interesante" y "hay que tenerla en cuenta. Es el camino que se va a abrir en todos los países", concluyó.
La iniciativa francesa supone crear una nueva "tasa de carbono" que gravará las emisiones de dióxido de carbono (CO2) para luchar contra el cambio climático, un impuesto que estará compensado con otras rebajas fiscales.
Al margen de estas consideraciones sobre el impuesto sobre las emisiones, el jefe del Ejecutivo español y el primer ministro francés hablaron también sobre colaboración en lucha contra el terrorismo. José Luis Rodríguez Zapatero, calificó de "perfecta" la colaboración de Francia y agradeció personalmente al presidente francés, Nicolas Sarkozy, su cooperación.
Zapatero y Sarkozy se reunieron durante hora y media en el Palacio del Elíseo en París y ambos comparecieron brevemente ante los medios de comunicación para mostrar su total sintonía ante la próxima cumbre del G-20 y sobre las prioridades de la Presidencia española de la UE, que se desarrollará en el primer semestre de 2010.
El jefe del Ejecutivo español presentó a Sarkozy las prioridades de la Presidencia europea que asumirá en 2010 y agradeció el apoyo sin reservas recibido del mandatario galo.
"Hay una convergencia total de puntos de vista", resumió Sarkozy antes de apostar por una 'Europa política' que tome iniciativas y que defienda sus valores. Ante la cumbre del G-20 que se celebrará en Pittsburg (EEUU) el 24 y el 25 de septiembre, los dos países tienen una voluntad común de construir "un mundo nuevo" y de ser especialmente rígidos y severos con la regulación de las retribuciones variables o bonos de los altos ejecutivos del sector financiero, destacó.
Sarkozy subrayó el "excelente clima" que preside sus reuniones con Zapatero y también las que mantienen los ministros de Exteriores de los dos países, Bernard Kouchner y Miguel Ángel Moratinos, presentes ayer también en el encuentro.