El presidente del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, rechazó ayer comentar la visión del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, sobre las mujeres porque, dijo, "la cortesía" y el "respeto institucional" obligan a mantener una "política de prudencia" entre gobiernos. En el Elíseo y junto al presidente francés, Nicolas Sarkozy, Zapatero fue preguntado por la rueda de prensa que compartió el jueves en La Maddalena (Cerdeña) con Berlusconi, quien dedicó buena parte de sus intervenciones a comentar y elogiar la belleza de las mujeres y se definió como "un gran amante de la otra mitad del cielo".
"Todo el mundo conoce mis opiniones sobre los derechos de igualdad y la cortesía y el respeto institucional hacen obligado entre gobiernos mantener esa política de prudencia", se limitó a señalar Zapatero.
Salgado: "Yo no me reía"
En un sentido similar se manifestó también ayer la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, quien señaló que el silencio del Ejecutivo a los comentarios de Berlusconi, "no se puede interpretar de otra manera que de cortesía" al que era en esos momentos su "anfitrión". Aún así, Elena Salgado, admitió en declaraciones a Radio Nacional que no le hicieron gracia las explicaciones de Berlusconi. "Yo, durante la rueda de prensa, no me reía", dijo Salgado en una entrevista en RNE. En este sentido, afirmó que la posición del Gobierno sobre este tema "es bien conocida", pero añadió que "nuestro deber de cortesía hacia nuestro anfitrión "