REDACCIÓN /
El secuestro de extranjeros suele ser un medio al que recurren las tribus de Yemen para reclamar sus demandas, especialmente de servicios básicos o para que sean puestos en libertad miembros de sus grupos étnicos detenidos por la policía.
La mayoría de las veces los extranjeros son puestos en libertad sin daños, y el Gobierno acepta las demandas de las tribus o las convence para que dejen en libertad a los secuestrados.
El pasado 12 de junio nueve extranjeros fueron secuestrados en el norte del país, en un hecho distinto a los casos anteriores porque se cree que están en poder de un grupo rebelde chií que lucha en el norte del país. Pocos días después aparecieron los cadáveres de tres extranjeros, dos religiosas alemanas y otra surcoreana, pero a día de hoy siguen en poder de sus captores cinco alemanes y un británico.