EFE. SANTIAGO DE CHILE
Unos 120 antiguos agentes comenzaron ayer a ser detenidos en Chile, tras haber sido procesados el martes por el juez Víctor Montiglio, como acusados en tres casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura. Las diligencias no suponen una redada sino que los imputados deben presentarse en dependencias de la institución a la que pertenecían, trámite que se prolongará hasta mañana, dijeron a Efe fuentes vinculadas a los trámites. En ese contexto, se esperaba que ayer quedaran confinados en un cuartel de la Marina, en Santiago, once ex miembros de esa institución, situación que se repetirá con catorce efectivos retirados de la Fuerza Aérea.
Para hoy está previsto que ocurra lo propio con 32 miembros de la Policía militarizada de Carabineros, seis ex integrantes de la Policía de Investigaciones (PDI) y dos antiguos funcionarios de Gendarmería (Servicio de Prisiones). El viernes, por último, deberán presentarse en el Batallón de Policía Militar, en el sector santiaguino de Peñalolén, más de medio centenar de agentes pertenecientes al Ejército.
Las fuentes confirmaron que el juez Montiglio dictó órdenes de arresto contra todos los imputados, independientemente de otras situaciones procesales que los afecten.
El procesamiento más masivo dictaminado por la Justicia chilena en relación con las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar (1973-1990) se hace por la investigación de las llamadas Operación Cóndor, Operación Colombo y el caso Calle Conferencia, más una arista de este último conocido como Caso de los Trece.