EFE
El ministro surcoreano reconoció que se han producido algunos cambios desde julio en la actitud norcoreana respecto a su política de línea dura hacia Seúl pero dijo que no lo percibe como un cambio sustancial sino táctico.
"Dado que Corea del Norte no ha cambiado en su postura sobre el diálogo a seis bandas y los asuntos nucleares considero que los últimos cambios son tácticos y no sustanciales", agregó el ministro surcoreano en un foro organizado por diputados del partido gubernamental.
Asimismo, el ministro recalcó que el futuro de las relaciones entre las dos Coreas dependerá de la actitud de Pyongyang en el tema del desarme.
El ministro aseguró que el problema nuclear de Pyongyang es la prioridad de Seúl y que la voluntad norcoreana para solucionar este problema será determinante en las relaciones entre las dos Coreas.
Recientemente Corea del Norte se comprometió a reanudar las reuniones de familias separadas por la guerra y los proyectos económicos con su vecino del Sur como gestos de acercamiento a Seúl.
Pyongyang sufre los efectos de las sanciones internacionales adoptadas en respuesta a la prueba nuclear norcoreana en mayo.
Por otra parte, las dos Coreas reabrieron hoy la línea directa militar de comunicación en la zona de oeste de la línea fronteriza que separa la península después de que Pyongyang la suspendiera en mayo de 2008 debido a problemas técnicos.
Según indicó el portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, Chun Hae-sung, ese canal de comunicación directa entre las autoridades militares de ambos países comenzó hoy a operar con normalidad.
Ambas Coreas mantienen dos canales de comunicación militares en los extremos oeste y este de la Zona Desmilitarizada para tratar los asuntos relacionados con el parque industrial en Kaesong y la visita de turistas surcoreanos al monte de Kumgang, ambos en territorio norcoreano.
Hasta ahora la comunicación militar entre las dos Coreas se realizaba mediante la línea en el lado del este.