Polonia fue una de las principales víctimas de la II Guerra Mundial, que acabó con cerca de seis millones de polacos muertos, incluidos judíos, un veinte por ciento de la población polaca de aquel momento.
Posteriormente a la Guerra, Polonia no fue capaz de recuperar su total independencia, sino que cayó en la esfera del comunismo hasta que en 1989 la democracia volvió de la mano de Lech Walesa.
Los reproches a Rusia y los viejos rencores todavía siguen muy vivos, sobre todo con el actual Gobierno del ultranacionalista Lech Kaczynski.