Un día después de su histórica victoria, el futuro jefe de Gobierno de Japón, Yukio Hatoyama, comenzó a perfilar su Gobierno "para el pueblo" con menos burócratas y más jóvenes, cuya prioridad será la revitalización económica.
Hatoyama obtuvo con su propuesta de "cambio de régimen" la mayoría absoluta en las elecciones del domingo y propinó una humillante derrota al PLD, la fuerza que gobernaba Japón desde 1955.
Aunque los 33,5 millones de votos recibidos le permitirían gobernar en solitario, Hatoyama reafirmó ayer su intención de formar una coalición con los minoritarios Partido Social Demócrata y Nuevo Partido del Pueblo para dar más refrendo popular a sus políticas.
En una rueda de prensa de madrugada, el líder del PD, de 62 años, dijo que su prioridad en estos tiempos de crisis es elegir a su ministro de Finanzas, apostó por una transición "suave" y prometió "diálogo y cooperación" en el frente diplomático. El futuro líder japonés se comprometió a crear un "Gobierno nuevo que escuche la voz de la gente" y ponga "énfasis en políticas para el pueblo" afectado por la crisis económica, el envejecimiento de la población y el creciente desempleo.
Hatoyama dijo que su victoria nace del "enfado" del electorado con los gobiernos del PLD, cuyo líder y todavía primer ministro, Taro Aso, reconoció su responsabilidad en la "grave" derrota y dijo que dejará de presidir el partido.