El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aprobó la creación de un nuevo equipo que, bajo la supervisión de la Casa Blanca, se encargará de interrogar a supuestos terroristas detenidos, según informó ayer un portavoz del Gobierno estadounidense. El equipo tendrá su sede central en la de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI). Por otra parte, un informe del Departamento de Justicia de EE UU revela detalles de los abusos que los agentes de la CIA cometieron en los interrogatorios a miembros de Al Qaeda, a los que amenazaron con pistolas y taladradoras eléctricas, informó la cadena televisiva CNN.