EFE
"Una vasta mayoría de colegios han recibido el material logístico y han podido abrir. Las elecciones están siendo pacíficas, aunque con los intentos esperados de los talibanes para interrumpir el proceso", dijo el portavoz Aleem Siddique, de la misión de la ONU para Afganistán (UNAMA).
"Hay una participación lenta pero sostenida -dijo hoy Siddique-. Más votantes en el norte y menos en el sur y en el este, donde los talibanes tienen más fuerza".
Según el portavoz, su organización ha detectado "claros" esfuerzos de los insurgentes por intimidar a los votantes, aunque hasta el momento se han producido "muy pocas muertes" pese a los ataques registrados en la jornada electoral.
"No nos preocupa la participación, no estamos aquí para analizar los resultados -agregó-. Lo que queremos son unas elecciones creíbles y aceptables".
Algunos candidatos han deslizado la posibilidad de que pueda existir un fraude consistente en la compra de votos y la falsificación masiva de tarjetas de registro.
Por el momento, los observadores se mantienen a la expectativa.
A las urnas están llamados unos 17 millones de afganos, aunque los talibanes han amenazado con llevar a cabo actos de violencia contra quienes participen en el proceso, según ellos un "acto de propaganda" estadounidense.