Zelaya recibió ayer una lluvia de críticas por su gesto. La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, calificó de "imprudente" el intento de regreso de Zelaya y reiteró su llamamiento a evitar "cualquier acción provocativa que pudiera llevar a la violencia". De igual manera se pronunció el presidente de Costa Rica, Óscar Arias , quien afirmó que la fugaz entrada en Honduras de Zelaya "no es el camino" para solucionar la crisis, y abogó porque se firme el acuerdo propuesto por él. "Gracias a Dios fue una visita corta y no tuvo consecuencias que tengamos que lamentar, pero ese no es el camino para la reconciliación".