EFE. TEGUCIGALPA (HONDURAS)
Seguidores y detractores del depuesto Manuel Zelaya volvieron a marchar ayer en Honduras, mientras el nuevo Gobierno asegura que espera a una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que no ha sido confirmado. El nuevo presidente del país, Roberto Micheletti, anunció el miércoles por la noche que esperaba la llegada de una misión de la OEA, pero no dio detalles e incluso reconoció que no tenía "confirmación".
También dijo que el ultimátum de 72 horas dado por esa organización para que el depuesto Manuel Zelaya sea restituido en la presidencia de Honduras había sido retirado, lo cual fue negado a Efe por fuentes de la OEA en Washington. Según las fuentes del organismo, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, ha "intensificado" en las últimas horas las gestiones con sectores de la sociedad hondureña en pro de la restitución del presidente depuesto, mientras sopesa si finalmente viaja a Honduras.