EFE. WASHINGTON/ TEHERÁN. El presidente Barack Obama insistió ayer en que EE UU no debe involucrarse en el movimiento postelectoral que se ha generado en Irán, pese a las críticas de la oposición republicana, que desea una mayor implicación del país. En una entrevista emitida ayer en la cadena CBS, de la que se han facilitado extractos durante el fin de semana, Obama aseguró que lo último que desearía es que Estados Unidos fuera utilizado por esas fuerzas que están deseando convertir estas luchas (internas) en una discusión sobre Estados Unidos. No debemos convertirnos en una distracción de lo que está ocurriendo en Irán, del hecho de que son los propios iraníes los que están haciendo escuchar su voz".
Irán ha acusado a Estados Unidos y varios países europeos de interferir en los asuntos internos de Irán y de fomentar estos disturbios. En especial ha atacado al Reino Unido, cuyas relaciones dice estar "reconsiderando" a la luz de los hechos ocurridos antes, durante y después de las elecciones. La UE calificó ayer de inaceptables estas acusaciones de Irán.