EFE. El presidente Barack Obama expresó ayer un cauteloso optimismo acerca del proceso de paz en Oriente Próximo, al considerar que EEUU ha creado un "clima favorable" para retomar las negociaciones y ha llegado "el momento de actuar". Obama se reunió con la canciller alemana, Angela Merkel, en Dresde (Alemania), un día después de dirigirse al mundo musulmán desde El Cairo con un discurso en el que ofreció "un nuevo comienzo" en las relaciones de EEUU con la comunidad islámica y aseguró que la única solución posible en Oriente Próximo es la coexistencia de un Estado israelí con otro palestino.
En una rueda de prensa tras su encuentro, Obama afirmó que EEUU "no puede obligar a la paz entre las partes implicadas, pero lo que hemos intentado hacer es aclarar algunos de los malentendidos". Como indicó en su discurso de El Cairo, el presidente estadounidense explicó que las partes implicadas tendrán que adoptar decisiones difíciles. Los países árabes y los palestinos deberán tener "gestos" hacia Israel. Los palestinos tendrán que poner fin a la "incitación al odio" contra Israel, mejorar la seguridad -se han hecho algunos progresos, pero "no los suficientes", a juicio de Obama- y atajar la corrupción rampante en sus territorios.
Israel tendrá que aceptar la creación de un Estado palestino y renunciar a sus asentamientos en los territorios ocupados, algo a lo que se resiste el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu, según insistió el presidente estadounidense. El presidente estadounidense anunció un nuevo viaje de su enviado especial para la zona, George Mitchell, con el objetivo de dar un nuevo impulso al proceso y tratar de reiniciar las conversaciones de paz.
Obama y la canciller también abordaron el cierre de Guantánamo y el presidente estadounidense subrayó que no ha pedido "compromisos especiales a Merkel ni ella los ha ofrecido" para acoger presos.
Buena acogida del islam
El discurso del presidente norteamericano, Barack Obama, dirigido desde El Cairo al mundo islámico, ha sido bien acogido entre la mayor parte los musulmanes, con algunas reticencias por parte de algunos grupos radicales y de los sectores judíos extremistas. Quienes le aplauden, piden hechos para completar las palabras.