Aung San Suu Kyi es hija de Aung San, el héroe nacional que logró la independencia de Reino Unido en 1947 y que fue posteriormente asesinado. Tras pasar un periodo en el extranjero, en 1988 regresó a su país y al año siguiente fue condenada por primera vez a arresto domiciliario después de que el Gobierno militar declarase la ley marcial. En 1990, la LND obtuvo la victoria en las elecciones, pero los militares no reconocieron el resultado y no permitieron acceder al poder. En 1991, le concedieron el premio Nobel de la Paz Suu Kyi por ser un "extraordinario ejemplo del poder de los que no tienen poder". En 1995 se le levantó el arresto domiciliario, pero las autoridades restringieron sus movimientos y la volvieron a recluir en su residencia entre 2000 y 2002. Su último calvario comenzó en mayo de 2003, cuando fue detenida tras un enfrentamiento entre miembros de la LND y las fuerzas de seguridad y condenada de nuevo a arresto domiciliario, en esta ocasión por un periodo de cuatro años, que fue sucesivamente prorrogado en mayo de 2007 y de 2008.